miércoles, 5 de agosto de 2009

Esta cruel existencia

I need an answer! Ahh, tú necesitas muchas cosas, pero, ¿alguna vez te has parado a pensar en lo que YO necesito?

Creía entender que el mundo no era más que un techo, una casa de muñecas, una ratonera donde todos estamos encerrados hasta que nuestro cruel dueño decida liberarnos en el jardín. Pero entonces descubrimos que ni había dueño, ni había jaula, ni había nada, que es la existencia que es así, incomprensible y débil como una hoja de pino pisada por una apisonadora. Al comprender eso, queridos amigos, podemos hacer varias cosas.

Podemos llorar, como lo hacen las amas de casa pelando cebollas al ver que no hay más mundo tras la cocina.

Podemos gritar como lo hacen los cantantes heavy metal o de screamo al mirarse al espejo y pensar que es injusto que la belleza sea un bien escaso.

Podemos denunciar al mundo y a la vida por no respetar derechos humanos; podemos pegarle o abatirlo a tiros como un nazi frente algo que le desagrda, pero lo peor, es que hagamos lo que hagamos él seguirá igual de contento que antes y comprobaremos que todos nuestros esfuerzos han sido inútiles.

2 comentarios: